Dividimos la clase en dos grupos y cada uno de ellos tenía que realizar varias actividades con el taller que les correspondía, bien las emociones o bien los sentidos. Yo estaba situada en el grupo que tenía el taller de los sentidos y la actividad que tenía que levar a cabo se basaba en el olfato.
A nuestro taller le dimos el nombre de "El tren de los sentidos", por lo que el ambiente donde se llevaría a cabo nuestro taller estaría decorado alrededor del tema. Los niños y niñas que trabajarían en nuestro taller serían pasajeros de nuestro tren y cada una de las actividades sería uno de los cinco sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído, incluyendo la imaginación) y sería una estación donde los pasajeros tendrán que bajar del tren y realizar la actividad.
Cada pasajero/a tendrá un pasaporte, donde escribirá sus datos personales y podrá llevar un control de las distintas estaciones donde ha parado, es decir, por cada actividad realizada, los niños tendrán una casilla sellada
También todos los niños y niñas tendrán una gorra elaborada con gomaeva, para simular que son los maquinistas de su propio tren
Bueno, centrándonos en nuestra estación, que como ya he mencionado era la del olfato, mis compañeras y yo pensamos que no hay mejor manera de aprender que experimentando, así que hicimos un juego para ver la capacidad que tenían los niños para reconocer y recordar olores vendándoles los ojos y dejando trabajar solo al sentido del olfato.
Nuestra actividad constaba de reconocer olores, por lo que utilizamos distintos botes con especias que tienen un olor fuerte para que los niños las identificasen fácilmente. Las especias utilizadas fueron las siguientes: pimentón dulce, orégano, perejil, canela, pimienta negra, nuez moscada y anís en grano.
Dividios nuestro grupo de pasajeros en dos filas y entre ellos tenían que competir por ver quien averiguaba el olor primero. Antes de vendarles los ojos, les enseñamos los botes y les decimos de que especia se trata, después les vendamos los ojos y... ¡A jugar!
Después de haber parado en todas las estaciones que tenían actividades de experimentación similares a la del olfato, los pasajeros llegaban a la estación de la imaginación donde debían de construir su propia muñeca o propio muñeco empleando todo lo que han ido descubriendo anteriormente.
El otro grupo de la clase, trabajó sobre el tema de las emociones también mediante actividades de experimentación. Llamaron a su taller la aventura de las emociones y mediante un mapa del tesoro cada niño tenía que seguir un camino que lo llevaba por diferentes actividades donde se trabajaba el miedo, la vergüenza, la felicidad, el enfado, la sorpresa y la trsiteza.
Espero que os haya gustado esta entrada y aquí os dejo una fotografía de todos los que participamos en esta actividad de talleres y rincones.






